La técnica de recuperación de amarre es una competencia esencial para cada navegante, que requiere atención, práctica y coordinación entre la tripulación. Cuando el marinero en la punta de babord fija la línea de amarre, debe comunicarse con el helmsman diciendo “¡Made!” para confirmar el ataque. La maniobra requiere un juicio adecuado para mantener el barco en movimiento al reducir la velocidad. En condiciones de viento ligero, es recomendable comenzar el giro hacia el viento a unas tres o cuatro longitudes de barco desde el boa. La práctica con la tripulación es esencial para mejorar la exactitud y seguridad de la recuperación. Si tienes problemas para llegar al boa, puedes dar la vuelta e intentarlo de nuevo. Cuando el barco se detiene y mira, todos sentirán una sensación de satisfacción.
Preparación y coordinación de la tripulación
Antes de comenzar la maniobra, es importante evaluar el área de amarre y la presencia de corrientes. Si hay corrientes, es necesario conocer su intensidad y dirección. Además, es útil comprobar si hay un encaje amarrado o si tiene que proporcionar una línea para atacar el ojo del boa. Antes de comenzar, es recomendable celebrar una breve reunión con la tripulación para asignar tareas específicas. Todos los miembros deben mantenerse bajos para garantizar una visión clara del helmsman. El objetivo es dirigir hacia el viento mientras se acerca al boa. Un miembro de la tripulación puede utilizar señales de armas para comunicar cualquier cambio al timoniere.
Antes de hacer el giro final, es necesario preparar las cuerdas para bajar las velas. La vela debe ser doblada o girada si no hay furor. Es importante mantener el control de la cuerda principal para evitar que se mueva impredeciblemente cuando el barco se vuelve hacia el viento. Antes del giro, asegúrate de que la cuerda principal sea libre para atravesar los bloques. Bajo condiciones de viento ligero, el giro al viento debe tener lugar a unas tres o cuatro longitudes de barco desde el boa. Es importante recordar que cuanto más rápido gires el barco, más rápido te detienes. El giro debe cubrir alrededor de tres longitudes de distancia. Es aconsejable mantener a la mayoría de la tripulación lejos de la punta de babord, ya que el peso delantero reduce la velocidad del barco.
Maniobra y seguridad durante la recuperación
Cuando el marinero en la punta de babord fija la línea de amarre, debe comunicarse con el helmsman diciendo “¡Made!” para confirmar el ataque. Un miembro de la tripulación debe estar listo con un gancho para agarrar el colgante del boa. La cuerda debe llevarse en la cubierta rápidamente, pasar por un bloque y fijarse a un mosquetón. Se recomienda usar zapatos durante el ejercicio y utilizar guantes, especialmente en condiciones de superficies oscuras o húmedas. En una ocasión, un marinero agarró un colgante con las manos desnudas en condiciones oscuras, pero los guantes harían la experiencia más cómoda.
Si tienes problemas para llegar al boa, puedes dar la vuelta e intentarlo de nuevo. Es fácil juzgar cómo reducir la virata para la segunda prueba. Es importante colocar las cuerdas en cubierta de una manera ordenada, lista para ser entregada a alguien en la orilla. Es útil tener el velo doblado en manta si no hay furor. Es recomendable acercarse al boa con sólo la vela principal en tensión. La práctica con la tripulación es esencial para mejorar la exactitud y seguridad de la recuperación. Cuando el barco se detiene y mira, todos sentirán una sensación de satisfacción.
Un marinero tuvo la oportunidad de realizar una recuperación perfecta y recibió una invitación a cenar con el comandante y el líder oficial. La técnica de recuperación de amarre requiere concentración y atención, pero con práctica y coordinación, se convierte en una maniobra segura y satisfactoria. La maniobra requiere atención y práctica para ser realizada con éxito. Cuando el barco se detiene y mira, todos sentirán una sensación de satisfacción.
